ENTREVISTA A JOSEFINA TOLEDO BENEDIT.


LA PONCEÑA INOCENCIA MARTÍNEZ SANTAELLA.
Periodista: _____________________________ 
Después de varios aplazamientos tengo a Josefina Toledo Benedit ante mí, dispuesta a responder a mis preguntas. Mientras saboreamos el café recién colado, que en su casa siempre es puertorriqueño,  excusa las dilaciones en atenderme argumentando que tiene mucho trabajo.  Doctora en Ciencias Históricas e Investigadora Titular Jubilada del Centro de Estudios Martianos, es ahora Profesora Titular de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de La Habana, y Profesora del Seminario San Carlos y San Ambrosio de La Habana.
Periodista:  ---Me decías que también escribes en estos momentos una novela ¿Cómo logras hacer tantas cosas al mismo tiempo?
J.T.B.: ---Para mí escribir es una necesidad. El tiempo es finito y hay que aprovecharlo mientras podamos. La docencia es una labor útil y  gratificante, y como investigadora jubilada trabajo con entera libertad los temas que me interesan.
Periodista: ---Los personajes históricos femeninos han sido una constante en tu labor de investigación ¿te lo has propuesto así, como plan, o ha sido una suerte de coincidencia?
J.T.B.: ---El tema femenino me brota tanto en la narrativa como en la investigación histórica, de manera consciente. Me ha llevado al estudio de figuras femeninas por las que he sentido especial empatía. La aproximación que he pretendido hacer en los estudios biográficos que he publicado[1] es siempre integral: el pensamiento de la mujer estudiada, su contexto de época,  familiar, humano, su espiritualidad. Para mí cada personaje es muchísimo más que las fichas de contenido que elaboramos en los archivos; es una persona que vivió y actuó, con una psiquis y una personalidad irrepetibles; con virtudes, defectos, incoherencias y pasiones. Siempre digo que no escribo hagiografías.
Periodista: ---¿De las figuras femeninas que has estudiado cuál te ha resultado más difícil de abordar o quizá más compleja?
J.T.B.: ---Todas tienen matices y grados diferentes de complejidad, lo cual, precisamente, las hace históricamente atractivas. Pero si me pides una definición, te diría que Inocencia Martínez Santaella ha sido la más desconcertante. Ella es (en presente) desconcertante, transgresora y, al mismo tiempo,  casi ingenua.
Periodista: ---¿Cómo llegas a interesarte por esta figura femenina? ¿Cómo la "descubres"?
J.T.B.:  ---Fue mi inolvidable profesor y amigo Gonzalo de Quesada y Miranda, hijo de Gonzalo de Quesada y Aróstegui, Secretario del Partido Revolucionario Cubano y secretario personal de José Martí, quien primero me habló de ella. Y no me habló muy bien, que digamos. Gonzalo decía, con sus ojillos miopes y llenos de malicia, que Inocencia Martínez Santaella --a quien conoció y trató durante muchos años-- no “tenía nada de Inocencia, y mucho menos era Santa ella”, parafraseando sus patronímicos. Tomé nota de todo lo que me dijo, y las conservé. Yo fui su alumna en los cursos que impartía en la Fragua Martiana. También estudiaba Licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Letras y de Artes de la Universidad de La Habana. Soy filóloga de profesión. Nunca he sido estudiante de Historia. 
Periodista: ---Sin embargo, la parte más reconocida de tu obra publicada es como historiadora, y alcanzaste el Grado Científico de Doctora en Ciencias Históricas.
J.T.B.: ---Así es. La investigación histórica de los hechos y las personalidades por las que me he sentido motivada me proporciona un gran placer.
Periodista: ---Sígueme contando de tu aprendizaje con Gonzalo de Quesada y Miranda para llegar a los descendientes de Inocencia Martínez Santaella.
J.T.B.: ---No aporto ninguna novedad si te digo que mi querido profesor y amigo era considerado por muchos como referencia ineludible para el conocimiento de la vida y la obra de José Martí.  También sabemos que Gonzalo era un tanto liberal en sus juicios sobre algunas personalidades cercanas al Maestro. Gonzalo de Quesada y Miranda me indicó la forma de llegar al hijo y a los nietos de Inocencia Martínez Santaella, y me proporcionó la dirección de su última vivienda en La Habana, no lejos, por cierto, de donde yo vivía. Ella murió el 17 de junio de 1957, con plena lucidez, a los 91 años de edad.
Periodista: ---Tuvo una larga vida...
J.T.B: ---Sí, y pienso que acaso hubiera podido vivir unos años más de no haber sido por su inalterable costumbre de tomar una taza de chocolate con galleticas y mantequilla antes de dormir...
Periodista: ---¿Con 90 años?!  ¿Cómo su hijo y sus nietos se lo permitían?
J.T.B.:  ---No "conoces" a Inocencia. Te aseguro que nunca nadie pudo prohibirle absolutamente nada a Inocencia Martínez Santaella. Guardé  los datos que me proporcionó Gonzalo, y pocos años después,  no me fue difícil localizar a su nieto Mario "Mayito" Figueroa González, en el año 75 ó 76 del pasado siglo. Su padre, Mario Figueroa Martínez, hijo único de Inocencia, ya había fallecido. Pude hablar con viejos arquitectos e ingenieros que lo recordaban gratamente en la Junta Directiva del Colegio de Ingenieros y Arquitectos, en su sede de la calle Infanta. Localicé telefónicamente a Mayito, y le hablé de mi interés histórico en la figura de su abuela.
Periodista: ---¿El nieto de Inocencia Martínez Santaella sabía de la trayectoria de su abuela como presidenta de un club femenino del Partido Revolucionario Cubano?
J.T.B.: ---Sabía de la veneración de Inocencia por la figura de Martí; pero nada más. Mayito no parecía tener demasiado interés por la Historia. Mario "Mayito" Figueroa González, como su padre, había estudiado ingeniería, y poseía especializaciones en economía, planificación y administración pública; era un hombre de ciencias técnicas. Por teléfono le hablé de mi interés en su abuela y, espontáneamente me invitó a visitarlo en su apartamento del Reparto Nuevo Vedado.  Sin pensar en riesgos potenciales fui a visitarlo. Después él me visitó varias veces en mi casa del Casino Deportivo.  Mayito y yo establecimos una muy estrecha relación de trabajo, de confianza mutua y amistad. Nos comunicábamos por teléfono y, preferentemente, tomábamos café en mi casa.  Algunas veces fui a buscarlo a su centro de trabajo, la antigua Junta Central de Planificación (JUCEPLAN), para venir juntos a mi casa, o ir a conversar en su apartamento.
Periodista: ---¿Te invitó alguna vez al piso de la oficina de Juceplán donde él trabajaba?
J.T.B.: ---Nunca. Yo llegaba al vestíbulo de JUCEPLAN, me dirigía a la recepción y pedía que le avisaran al compañero Mario Figueroa González. La persona de la recepción me preguntaba si estaba citada, pues debía llamar a la persona para que me autorizara a subir, con un Pase y después bajar con el Pase firmado. Yo le reiteraba a esa persona que, lo único que quería era que le avisara. Nunca dije para qué quería ver al compañero, ni ofrecí datos sobre mi identidad. No me importaba en lo más mínimo lo que esa persona quisiera pensar de mi interés. Cuando finalmente Mayito era avisado de mi presencia, aparecía tras abrirse la portezuela del elevador, nos saludábamos con un beso en la mejilla, como buenos amigos, y partíamos hacia la parada de guaguas. Nunca subí a su oficina. Nunca vi a su jefe ni a sus compañeros de trabajo. Me contó que su mejor amigo en aquel colectivo era un nieto de Máximo Gómez, muy buena persona, llamado Pedro Máximo Vargas Gómez. Me habría gustado conocer al nieto del Generalísimo; pero Mayito no propició ese encuentro.  En uno de nuestros primeros intercambios, caminando hacia la parada de la guagua, me hizo saber que él no se sentía identificado con su jefe inmediato, a quien consideraba un extremista. "Yo tampoco con el mío, y por las mismas razones", le respondí, y recuerdo aún nuestras sonrisas resignadas. "Dios nos ampare". Sentirnos así, en esos años 70, también nos sirvió para identificarnos más.
Periodista: ---¿Dónde trabajabas en esos años 70?
J.T.B.:  ---Yo trabajaba entonces en la Sala Martí de la Biblioteca Nacional José Martí y, terminadas nuestras respectivas jornadas laborales, nos era cómodo encontrarnos en el vestíbulo de la JUCEPLAN, para entonces dedicarnos a hacer el trabajo que nos interesaba: la biografía de su abuela. Como te decía, Mayito no tuvo predilección por la Historia, pero sí le interesaba mucho desentrañar todos los aspectos de la fuerte personalidad de su abuela. Ese interés común nos unió filialmente hasta el final de su vida. Siempre recordaré la tarde en que Mayito, el nieto de Inocencia Martínez, entró a su cuarto y regresó con unos rollos de papeles dentro de una bolsa de nylon, los puso en mi regazo y me dijo con toda naturalidad: "ahí tienes todos los papeles de mi abuela, los he conservado por su memoria porque a la verdad, me van a llenar el apartamento de polillas. LLévatelos y revísalos con calma en tu casa, después me los devuelves cuando quieras". Mayito era una persona muy noble y desinteresada.
Periodista: ---¿Y qué contenían esos papeles de Inocencia? ¿Te aportaron realmente elementos importantes para tu investigación?
J.T.B.: ---Allí mismo, en su apartamento, empecé a desatar con mucho cuidado unas cintas de seda azul celeste, muy descoloridas por el tiempo; cintas atadas a aquellos papeles por las manos de Inocencia. Mira, eran documentos tan importantes que casi me infarto cuando desenrollé uno de aquellos pliegos y reconocí la letra de José Martí, y el papel timbrado del Partido Revolucionario Cubano. Tenía sobre mi regazo el tesoro histórico amorosamente conservado por ella: dos cartas inéditas de José Martí a Inocencia Martínez, de 29 de mayo de 1891 y 24 de abril de 1893 respectivamente. No son cartas de amor, sino cartas en que Martí alienta a Inocencia para que no abandone la presidencia del Club Mercedes Varona, a pesar de que -cito textualmente a Martí- "Hay mucha maldad en el mundo y mucho obstáculo a la libertad verdadera". Las cartas de Martí no se dirigen de forma personal a Inocencia. Una está dirigida a la "Sra. I. de Figueroa", y la otra a la "Sra. Presidenta del Club Mercedes Varona".
Periodista: ---Es muy válida esa aclaración, incluso la carta dirigida a "Sra. I. de Figueroa" aparece fotocopiada como parte de la ilustración de la portada de tu libro.
J.T.B.: ---Así es. Entre los documentos de su abuela que Mayito puso en mi regazo estaba también una carta inédita de Ramón Emeterio Betances, Delegado del Partido Revolucionario Cubano en París, y Padre de la Patria Puertorriqueña, fechada el 20 de diciembre de 1897. Dos cartas inéditas de Juan Gualberto Gómez, fechadas el 25 de junio de 1898 y el 1ro. de julio de 1898. Cuatro pliegos manuscritos del Acta de reorganización del Club Mercedes Varona, fundado por Inocencia Martínez, de fecha 17 de enero de 1896. Bono de cotización del Partido Revolucionario Cubano a nombre del Club Mercedes Varona, por valor de sesenta pesos, fechado el 21 de marzo de 1895. Bono a nombre del Club Hermanas de Ríus Rivera, por valor de doscientos pesos, fechado en abril de 1897, ambos con la firma de Benjamín Guerra, tesorero del Partido Revolucionario Cubano. Carta inédita de Tomás Estrada Palma, fechada en febrero de 1896.  Otro de los documentos que encontré fue su licencia de conducción, su cartera dactilar, emitida por el municipio de La Habana, con fecha 13 de mayo de 1921. En el espacio que dejaba el modelo del documento para consignar la edad, Inocencia escribe "treinta y nueve años". Ella nació en 1866, de modo que en 1921 tenía 55 años. Es una ingenuidad de su parte, porque el documento exigía la foto de carnet del solicitante y su cara no es la de una mujer de 39 años. Mi biografiada estaba rebajando 16 años de su edad real. Creo que exageró, ¿no crees?
Periodista: ---Sí, muchas de nosotras preferimos no declarar nuestros años, y hacemos lo posible por mantener una presencia agradable; pero de veras que Inocencia exageró. Todos esos documentos aparecen transcriptos y fotocopiados en tu libro de biografía sobre Sotero Figueroa, donde incluyes como anexo la Síntesis biográfica de Inocencia Martínez.  Bien, Josefina, ¿puedes decirme brevemente cuáles son los aspectos que consideras más relevantes en la vida de esta mujer? ¿Por qué la calificas como transgresora y desconcertante?
J.T.B.: ---Son varias las transgresiones que, de acuerdo con la época, ella asume. Acabo de ampliar la Síntesis biográfica sobre Inocencia, con todos los datos que poseo. Ella nació en Ponce, Puerto Rico, en 1866, hija de español y  criolla descendiente de españoles. A los 23 años decide casarse con el mulato boricua Sotero Figueroa Fernández, colaborador de José Martí y editor del periódico Patria, vocero del Partido Revolucionario Cubano. Ella funda el primer club femenino del Partido fundado por el Maestro, y en sus filas la mujer antillana logra ejercer su derecho al sufragio por primera vez en la historia.  Por razones de su actividad revolucionaria, conoce personalmente a José Martí, quien visitaba con frecuencia el hogar del matrimonio constituido por Sotero e Inocencia. El hogar de la pareja de emigrados revolucionarios puertorriqueños era contiguo al taller de la Imprenta América, propiedad de Figueroa,  donde se  publicaba el periódico Patria, en Nueva York. Inocencia quedó fascinada por el verbo martiano, que fortaleció su identificación con el ideal revolucionario de independencia para Cuba y Puerto Rico. La prédica martiana sustentada en el amor y el sacrificio por la patria, hizo que su admiración por el Maestro creciera en ferviente devoción, que su espíritu apasionado hizo que todos confundieran con el amor al hombre. Debo decirte que ella alimentó cuidadosamente sus amorosas fantasías, que la llevaron al lógico deterioro de su relación matrimonial con Sotero Figueroa, y a situaciones a veces desagradables con algunos sectores de los emigrados cubanos y puertorriqueños en Nueva York.
Periodista: ---En tu Síntesis biográfica de Inocencia Martínez Santaella, y ahora en su biografía, aún inédita, que amablemente me has permitido leer, te refieres a una muda de ropa de José Martí que ella conservaba en una caja  con especias, ¿cuál consideras que pudo haber sido el origen de esa ropa? 
J.T.B.: ---La existencia del cajón de cartón con las prendas de vestir me fue corroborada por Gonzalo de Quesada y Miranda, y por los dos nietos de Inocencia: Mayito y también Rolando Figueroa González, el nieto mayor, quien vivía en Estados Unidos de Norteamérica desde la década de los años 60. He mantenido correspondencia con Rolando, quien me visitó hace algunos años, en  uno de sus viajes a La Habana. No dudo de su existencia, lo que no implica asumir que José Martí se cambiara de ropa alguna vez en la casa de Figueroa. Sí pudo haberlo hecho en los propios talleres de la Imprenta América, contiguos al hogar del matrimonio boricua. El equipo de trabajo de Sotero Figueroa permanecía muchas veces en la imprenta hasta altas horas de la noche para que Patria pudiera salir en el tiempo previsto y, una vez salido de las prensas, ellos mismos llevaban los bultos de periódicos a los lugares convenidos para que circulara; muchas veces cubiertos con capuchas de hule bajo las nevadas neoyorkinas. Es posible que José Martí haya tenido necesidad de cambiarse de ropa después de alguna de aquellas agotadoras jornadas, y que la esposa de Figueroa decidiera conservarla. Es una hipótesis. Inocencia también conservaba las tazas y las cucharillas en las que ella servía a Martí chocolate con crema.
Periodista: ---Me parece muy razonable tu hipótesis; en los talleres tanto los operarios como quienes controlan los procesos de producción se cambian de ropa cuando terminan su jornada. ¿Y qué hiciste después con todos los valiosos documentos que te entregó Mayito Figueroa?
J.T.B.: ---Les saqué fotocopias a todos y le sugerí a Mayito que debía entregarlos en la Oficina de asuntos históricos del Consejo de Estado, y así lo hizo. Le recomendé prudente discreción, pero de algún modo él lo comentó en su centro de trabajo y algunos quisieron sacar provecho, notoriedad, o acaso  algún dinero de lo que suponían que debía pedir Mayito por los documentos que hasta entonces desconocían. Creo que se le trató de convencer de que su difunto padre era realmente hijo de Martí, y que, en consecuencia,  él era nieto del Apóstol. Al parecer su jefe inmediato le informó del hallazgo a todos sus superiores.  Mayito bebía bastante en aquella etapa final de su vida; estaba muy deprimido, enfermo, y se acogió a las licencias médicas porque todavía no tenía la edad requerida para su jubilación. Su hermano Rolando le enviaba alguna ayuda económica. A pesar de los intentos de manipulación de quienes lo incitaban a pedir dinero por el "tesoro histórico" de las cartas inéditas de Martí a su abuela, tengo la impresión de que su jefe inmediato lo siguió extorsionando laboralmente con el criterio de que a veces llegaba tarde y medio borracho a su trabajo; aunque era de los mejores especialistas en su esfera. Mayito se sintió asqueado del entorno en que debía desarrollar su actividad laboral. Tuvo la franqueza de reiterármelo mucho antes de que comenzaran sus crisis, sentado en la sala de mi casa. De nuevo procuré darle ánimos, diciéndole que mi situación laboral en la Sala Martí de la Biblioteca Nacional tampoco era buena. "Sí, Josefina, mal de muchos consuelo de tontos". Y se me ocurrió que su respuesta evocaba el carácter o la forma de pensar de su abuela. Me callé y me sonreí.
Mario (Mayito) Figueroa González, el nieto de Inocencia Martínez Santaella, entregó, sin pedir nada a cambio, todos los documentos originales que conservaba su abuela en la Oficina de asuntos históricos del Consejo de Estado, que entonces dirigía la inolvidable heroína Celia Sánchez.  Nadie le exigió a Mayito que entregara sus documentos. Y a mí, nadie nunca me ha ordenado que me retire o permanezca en el desarrollo de una investigación. Nadie nunca me ha ordenado con quién o quienes debo o no reunirme. Si me permites una afirmación rotunda y muy "académica" de mi barrio natal de Los Sitios, puedes escribir en tu entrevista que yo nunca he aceptado órdenes superiores de nadie. Hago lo que me da mi realísima gana, sin ofender ni dañar a los demás; ese es el límite. El único Superior es Dios. Por supuesto, me he buscado no pocos problemas; pero he vivido en paz con mi conciencia.
Periodista: ---Sabes que ahora comprendo mejor tu raigal identificación con la personalidad de Inocencia Martínez; creo que tanto ella como tú son personalidades fuertes... y un tanto conflictivas... si no te ofendes.
J.T.B.: ---Decía siempre mi abuela que "la verdad no ofende".
Periodista: ---Pues qué bueno que te ha hecho gracia mi ocurrencia! ¿Pudieras decirme, si lo sabes, qué pasó después con aquellos dirigentes tan celosos de su autoridad, tan confiables en sus respectivos niveles superiores y, al parecer, tan deshumanizados y  extremistas?
J.T.B.: ---Poco tiempo después aquellos celosos jefes de la disciplina laboral, aquellos defensores acérrimos de los principios revolucionarios, o de sus empoderamientos transitorios,  emigraron del país. Algunos se han dedicado a hilvanar historias infelices para pretender dañar la imagen del Apóstol de la independencia de Cuba. Muchas historias amorosas que se han tejido en torno suyo, no pasan de la especulación, y no hacen más que ratificarnos la grandeza del ser humano que fue José Martí. En última instancia, pienso que no deberíamos soslayar en el futuro las pruebas de ADN, cuyos resultados, en cualquier dirección, nos ratificarán lo mismo que él dijo de Emerson: "en él fue enteramente digno el ser humano".  Desposado con la Patria, con su anillo nupcial de hierro, siempre en busca del Bien de su Amada, por encima de su "corazón que lleva roto el ancla fiel del hogar", por encima del trato directo con algunos hombres, y de conocerlos en sus mezquindades, por encima de su cuerpo endeble, lastimado, y vivo solamente para entregarlo a la Amada, porque "sé desaparecer".  Pero nunca desaparecerá su pensamiento.
Mario "Mayito" Figueroa González, el borracho, el conflictivo, el que a veces rompía el esquema de la disciplina laboral, al que le hicieron la vida difícil en su centro de trabajo, murió aquí. Su antiguo, disciplinado, recto y exigente jefe emigró. Un sabio pensador ha dicho: "rasgad la piel de un extremista y encontraréis un oportunista".
Periodista: ---Muchas gracias, Josefina.


[1] Síntesis biográfica de Inocencia Martínez Santaella. Anexo en Sotero Figueroa. Editor de Patria. (Premio Biografía. Concurso 26 de Julio). Editorial Letras Cubanas, La Habana, Cuba, 1985,  p. 119 y passim. Síntesis biográfica de Mercedes Varona. Anexo en Sotero Figueroa. Editor de Patria. Op. Cit., p. 152 y passim. 
Lola Rodríguez de Tió. Ed. Ateneo Puertorriqueño, San Juan de Puerto Rico, 2002, Primera edición.  Ediciones UNIÓN, Unión de Escritores y Artistas de Cuba, La Habana, 2007, Segunda edición.
La madre negra de Martí (Biografía de Paulina Pedroso). Premio 26 de Julio. Casa Editorial Verde Olivo, La Habana, 2009 (reimpreso en 2012).
Marta Abreu Arencibia. El amor como energía creadora. Premio del Obispado de  Santa Clara. En proceso editorial.

UN POEMA POR HOY:


DANIEL ARIAS

Esos ríos calientes de tinta diluviados sobre las cabezas del pueblo,
son mi tristeza.
Esos brillos rojos en las pantallas que crucifican los ojos del pueblo,
es mi casa extraviada.
Esas injurias de fiesta en la boca de los pequeños verdugos,
es mi sollozo en la oscuridad.
Señores del despojo,
cuando liberan sus bombas envejecidas
con esa rabia silenciosa sobre los niños del pueblo,
señores del destierro,
cuando destilan su óxido decadente en la cara de las madres del pueblo,
graban mi cuerpo con sombras.
Vuelvan a su naufragio y lleven lejos su pequeño dictador en polvo
y sus babas decrépitas detrás del mar,
detrás del viento,
detrás de mi desprecio.
Regresen por donde vinieron con sus mastines endiablados,
sus cadenas, sus tiempos derribados, sus amargos anillos,
sus incendios de azufre.
Dejen solo al pueblo, déjenme solo a mi con los huesos solos
de mis padres y los sueños rotos de mi hermano,
dejen el futuro de nuestros niños sobre los libros del pueblo
dejen la piedra y el acero sobre la fábrica obrera
dejen la palabra robada en su lugar, que se azule lejos de su mirada negra,
la palabra limpia, la palabra del canto, la palabra del poema y del pan,
de la estrella y del hermano, también de la lágrima sola,
esa que emerge como una planta en la vigilia tenue, desmesurada,
como un arco iris.

HAY UN NIÑO EN LA CALLE

Armando Tejada Gómez
(Mendoza-Argentina)

A esta hora, exactamente,
hay un niño en la calle.

Le digo amor, me digo, recuerdo que yo andaba
con las primeras luces de mi sangre, vendiendo
un oscura vergüenza, la historia, el tiempo,
diarios,
porque es cuando recuerdo también las presidencias,
urgentes abogados, conservadores, asco,
cuando subo a la vida juntando la inocencia,
mi niñez triturada por escasos centavos,
por la cantidad mínima de pagar la estadía
como un vagón de carga
y saber que a esta hora mi madre está esperando,
quiero decir, la madre del niño innumerable
que sale y nos pregunta con su rostro de madre:
qué han hecho de la vida,
dónde pondré la sangre,
qué haré con mi semilla si hay un niño en la calle.

Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate,
transitar sus países de bandidos y tesoros
poniéndole una estrella en el sitio del hambre,
de otro modo es inútil ensayar en la tierra
la alegría y el canto,
de otro modo es absurdo
porque de nada vale si hay un niño en la calle.

Dónde andarán los niños que venian conmigo
ganándose la vida por los cuatro costados,
porque en este camino de lo hostíl ferozmente

cayó el Toto de frente con su poquita sangre,
con sus ropas de fé, su dolor a pedazos
y ahora necesito saber cuáles sonríen
mi canción necesita saber si se han salvado,
porque sino es inutil mi juventud de música
y ha de dolerme mucho la primavera este año.

Importan dos maneras de concebir el mundo,
Una, salvarse solo,
arrojar ciegamente los demás de la balsa
y la otra,
un destino de salvarse con todos,
comprometer la vida hasta el último náufrago,
no dormir esta noche si hay un niño en la calle.

Exactamente ahora, si llueve en las ciudades,
si desciende la niebla como un sapo del aire
y el viento no es ninguna canción en las ventanas,
no debe andar el mundo con el amor descalzo
enarbolando un diario como un ala en la mano,
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
golpeándonos el pecho con un ala cansada,
no debe andar la vida, recién nacida, a precio,
la niñez, arriesgada a una estrecha ganancia,
porque entonces las manos son dos fardos inútiles
y el corazón, apenas una mala palabra.

Cuando uno anda en los pueblos del país
o va en trenes por su geografía de silencio,
la patria
sale a mirar al hombre con los niños desnudos
y a preguntar qué fecha corresponde a su hambre
que historia les concierne, qué lugar en el mapa,
porque uno Norte adentro y Sur adentro encuentra



la espalda escandalosa de las grandes ciudades
nutriéndose de trigo, vides, cañaverales
donde el azúcar sube como un junco en el aire,
uno encuentra la gente, los jornales escasos,
una sorda tarea de madres con horarios
y padres silenciosos molidos en la fábricas,
hay días que uno andando de madrugada encuentra
la intemperie dormida con un niño en los brazos.

Y uno recuerda nombres, anécdotas, señores
que en París han bebido
por la antigua belleza de Dios, sobre la balsa
en donde han sorprendido la soledad de frente
y la índole triste del hombre solitario,
en tanto, sus señoras, tienen angustia y cambian
de amantes esta noche, de médico esta tarde,
porque el tedio que llevan ya no cabe en el mundo
y ellos son los accionistas de los niños descalzos.

Ellos han olvidado
que hay un niño en la calle,
que hay millones de niños
que viven en la calle
y multitud de niños
que crecen en la calle.

A esta hora, exactamente,
hay un niño creciendo.

Yo lo veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todos con sus ojos de fábula,
viene, sube hacia el hombre acumulando cosas,
un relámpago trunco le cruza la mirada,
porque nadie proteje esa vida que crece
y el amor se ha perdido
como un niño en la calle...

LO IMPREVISTO




Conrado Nalé Roxlo
(Buenos Aires-Argentina)

Señor, nunca me des lo que te pida.
Me encanta lo imprevisto, lo que baja
de tus rubias estrellas, que la vida
me presente de golpe la baraja
contra la que he de jugar.

Quiero el asombro
de ir silencioso por mi calle oscura,
sentir que me golpean en el hombro,
volverme, y ver la faz de la aventura.

Quiero ignorar en dónde y de qué modo
encontraré la muerte. Sorprendida,
sepa el alma, a la vuelta de un recodo,
que un paso atrás se le quedó la vida.



ARREBATADOS AL SILENCIO

Por Claudia Ainchil 
(Ciudad Autónoma de Buenos Aires-Argentina)

Marzo es un mes en donde la presencia del ser como individuo libre se instala, cae algún que otro lagrimón que permanecía escondido en los archivos gráficos de nuestra existencia. El 24 es una fecha clave para no olvidar, porque la lucha de los instantes vividos y por vivir precisa un eje solido de memoria colectiva. Eso permite construir presentes.
Los agujereados pedazos, monólogos revolviendo cada recuerdo impreso en lo más profundo del alma. Se retuercen a veces con rapidez, otras en cámara lenta, en terraplén recortan pedazos de cielo, los mosquiteros hombres como extraños testigos de la barbarie acaecida graban imágenes. Y sus miradas, que no se olvidan…   
A fines de marzo presencie un acto realizado por la Comisión de Derechos Humanos de la Asociación del Personal Legislativo (APL) en el Salón Azul del Senado de la Nación donde se homenajeó a los empleados legislativos desaparecidos, quienes, iban a trabajar, recorrían las baldosas del Congreso como un hecho cotidiano y repentinamente un día fueron robados por la feroz oscuridad. Mejor dicho, engullidos, tragados, pasaron a no estar, a ser nombres y apellidos junto a otros nombres y apellidos. Los desaparecieron.
Mientras oía por la locutora sus historias una sacudida interna comenzó a apoderarse de quienes estábamos presentes. Bebe Ponti leyó un poema en homenaje a su hermana detenida y desaparecida en octubre de 1979, “Anti elegía para Isabel en el país del nunca olvido”. “Solo fuego y vértigo y nunca más, solo tu nombre…”, “y no hay perdón octubre ni relincho(…) y este azul escarcha ,el de un torrente acaso vendaval arenas rojas, fuego puro y hermana que nace y renace en este día perforado sin olvido”.
A continuación comenzaron a ocupar parte del aire. De inmediato la quietud de cada rincón se fue llenando de trazos penetrantes, abiertos, emergiendo de jaulas. Los centímetros roncos volvieron a tener voz, una voz cálida porque cada nombre que resonó en los parlantes fue un pichoncito de gorrión arrebatado al silencio. Y resonaron sus historias desde el micrófono:

María Virginia Cayetana Brizuela. Fue detenida el 10 de mayo de 1977, tenía menos de 30 años. Militaba en la Juventud Peronista. Trabajaba en la Biblioteca del Congreso de la Nación. Era Maestra y estudiante universitaria. Fue secuestrada en Capital Federal, junto a su ex pareja. La vieron en la Unidad Penal 1* de Caseros. Un obispo le informó a su familia que estaba en la ESMA.

Ana María Tosetti. Fue secuestrada el 27 de agosto de 1977. Tenía 35 años. Es recordada por su generosidad, también porque le gustaba la poesía. Era docente y trabajaba en la Biblioteca del Congreso de la Nación. Su hermano militaba en montoneros y se encuentra desaparecido.

Beatriz Arango. Tenía 42 años, Licenciada en Bibliotecología. Trabajaba en la Biblioteca del Congreso de la Nación. La secuestraron de su domicilio  el 24 de noviembre de 1977. Diez personas se identificaron como miembros de la Policía Federal, la secuestraron llevándose todo lo que encontraron de valor.

José Agustín Potenza. Trabajador de la Biblioteca del Congreso de la Nación. Lo secuestraron junto a su compañera en el Hotel Ermitage(Pocitos, Montevideo), por fuerzas armadas o de seguridad paraguayas. Victima del Plan Cóndor. Tenía 52 años.

Eduardo Gabriel Horane. Lo secuestraron el 8 de Diciembre de 1977 en la Iglesia Santa Cruz, tenía 33 años. Era Estudiante de Ingeniería de la UBA y dirigente de Tupac. Trabajaba en la Cámara de Diputados de la Nación. Estuvo en la ESMA. Norma Raquel Falcone, su compañera, fue secuestrada y desaparecida en 1978.

José Edgardo Waisman. Militante peronista, participo del chárter que trajo a Perón.  Fue asesinado el 8 de mayo de 1976 en Palomar. Era Abogado, defensor de presos políticos. Trabajaba como asesor de Comisión en la Cámara de Diputados de la Nación.

Sara Isabel Ponti. Secuestrada el 17 de octubre de 1979, tenía 35 años. Fue llevada a la ESMA. Era maestra normal nacional y Medica Cirujana. Trabajaba en el Senado de la Nación como Asesora en la Comisión de Minoridad y Familia, en 1973. Trabajo con el Doctor Favaloro y fue Jefa de Residentes en el Hospital Penna. Asimismo se desempeño como médica en FOETRA. Presuntamente secuestrada junto a su compañero y a Guillermina Amarilla en un procedimiento que hizo la policía en un bar de Ramos Mejía. Uno de sus hermanos fue testimonio en la causa de la masacre de Margarita Belén.

Juan Carlos Palumbo. Fue secuestrado en la vía pública el 7 de enero de 1983 al salir de su trabajo, tenía 46 años. Su esposa dijo que era afiliado al Partido Radical. Trabajaba en Automotores del Senado de la Nación. Desaparecieron el y su coche en Capital Federal.

Néstor Ortiz. Tenía 25 años y militaba en el Peronismo de base. Trabajaba en el Senado de la Nación asesorando al Senador Martiarena. Seis meses después del golpe militar no se supo nada más de él ni de su familia.”
“Esos fueron los compañeros desaparecidos”- concluyó la locutora. Estallaron los aplausos. Acto seguido surgió el canto de Peteco Carabajal.

Después todos nos fuimos retirando, y mientras bajaba la escalera del Palacio legislativo note la tibieza emoción en los rostros. Humedad salada en las miradas. Un rugido inmenso de sol proyectando memoria.
Fue ahí, en el límite entre ese edificio repleto de historias y la Avenida Entre Ríos,  donde recordé durante un largo rato a mi padre, como sentía la política en la sangre, sus años en la Cámara de Diputados, todo lo que tuvo que pasar, esa resistencia silenciosa que con el tiempo lo llevo a enfermarse y a irse demasiado pronto. 
Era evidente la luz de la media tarde esparciéndose. Para que nunca más.

¿QUÉ ES EL VATICANO?


“El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad... Rodolfo Walsh"

JAVIER SÁNCHEZ

El Vaticano no es un Estado. No tiene ninguno de los atributos ni las características clásicas de un Estado:

Carece de territorio propio, es parte de Italia, no hay ciudadanos vaticanos, cada cuál tiene pasaporte de alguna otra nación. Hasta el propio papa viaja con pasaporte Italiano, su ejército es de guardias Suizos, no se le reconoce como nación en el seno de las Naciones Unidas. No pertenece ni al "primer mundo", ni al "segundo" ni al "tercero". ¿Qué es entonces? ¡Muy sencillo! Es una empresa transnacional que comercia con intangibles a futuro. Ahora que se viene señalando con índice de fuego el papel tenebroso que juegan las empresas transnacionales en el sostenimiento de gobiernos gorilescos y en el derrocamiento de los regímenes democráticos, es oportuno enfocar la atención sobre esta empresa transnacional que es el Vaticano, que no solamente es la más antigua del mundo, sino la mejor organizada. Al igual que la ITT, la Shell , la United Fruit , la Standard Oil , la Coca-Cola y todas las demás empresas transnacionales, tiene sucursales en muchos países del mundo y una pirámide de funcionarios y empleados, de diferentes nacionalidades, que le juran lealtad exclusiva. Un ejemplo de lo que significa para cualquier compañía transnacional el patriotismo lo vimos en el conflicto de Medio Oriente, en 1974, cuando la Standard Oil , supuestamente norteamericana, se rehusó a proporcionar combustible a la flota norteamericana del Mediterráneo, sí no se le compraba al precio que ella exigía.

Las transnacionales no tienen patria, únicamente intereses. Puesto que no tienen tampoco "pueblo", están liberadas de cualquiera preocupación democrática o de co-gobierno. La organización es monolítica, con líneas verticales de mando que se inician en el vértice de la pirámide, con un presidente y una Mesa Directiva, electos por la asamblea de accionistas y desciende, a través de órganos consultivos y ejecutivos, hasta los gerentes nacionales y los simples expendedores del producto. En la empresa vaticana, el "papa" es el electo por la asamblea de accionistas (el colegio de cardenales), los gerentes nacionales son los arzobispos, los regionales son los obispos y los concesionarios para la venta de la mercancía son los curas. Pero, hablemos un poco sobre esta mercancía, porque de ahí se derivan muchas de las peculiaridades de la empresavaticana.

El artículo que viene exportando al mundo durante los últimos dieciocho siglos es, ya lo dijimos, un "intangible a futuros". Esto no es muy raro que digamos. Los bancos, las financieras y las compañías de seguros manejan intangibles. Las acciones de la bolsa de valores, los certificados de crédito, las cédulas hipotecarias, los billetes, los seguros de vida, todos estos son valores intangibles. Se llaman asíporque no podemos ver, ni palpar, ni usar el bien material que se supone está por el papel que tenemos en la mano. Por ejemplo, un seguro de vida, por el cuál estamos pagando una prima anual ¿Qué es? Una simple promesa de la compañía de seguros de que, cuando muramos, le entregarán a nuestros seres queridos una cierta cantidad de dinero. Esta promesa es valiosa para nosotros y por eso pagamos la prima; pero no podemos tocar en este momento el dinero, ni usarlo, ni palpar los objetos materiales que pueden comprarse con él... el artículo que estamos adquiriendo es una simple promesa... es un "intangible a futuros".

El producto que vende la empresa vaticana se llama *SALVACION EN LA OTRA VIDA. Cae dentro el ramo de los seguros de vida, con la modalidad de que no ofrece pagar a los deudos sino directamente al asegurado; pero en la otra vida. El artículo no es nuevo. Fue inventado hace más de 10.000 años; pero la novedad de la patente; la marca comercial, los membretes y símbolos, registrados hace 2,000 años, le dan su fisonomía actual. El pobre inventor de estas modificaciones, como siempre sucede, murió en la desgracia. Otros se han encargado de explotarla. La venta se hace a plazos semanales, libres de impuestos, empezando desde el primer día que el niño (sin siquiera saberlo) va al centro de propaganda, que es la iglesia de su barrio, y allí deposita una monedita. Como el monto de la retribución en la otra vida es proporcional a las aportaciones (menos las deducciones por mala conducta), se deja a cada quien la libertad dedecidir cuánto invierte: ¡Allá él !

El comercio de intangibles depende fuertemente de factores psicológicos. Por principio de cuentas, el cliente necesita estar convencido de que el artículo existe en realidad, aunque no pueda verlo, ni tocarlo para comprobar objetivamente este aserto. Para esto se necesita fe. Fe en la calidad del artículo, fe en que le será entregado, fe en la solvencia moral de la empresa, fe en su personal. Mientras más irracional, absurdo y raro sea lo que se promete al consumidor, más fe necesita para desear adquirirlo y la empresa vaticana, para vender su producto, ha tenido que llegar al extremo de pedir a sus clientes que tengan fe ciega; que se pongan tapa en ojos y orejas para no ver ni escuchar a la razón ni al sentido común. Que sean mansos corderitos y no discutan... que sólo compren, compren y compren.

En realidad, el mayor peligro para el prestigio del producto y su consumo masivo ya no proviene de otros competidores. Ciertamente, en el pasado, la empresa vaticana sostuvo guerras sangrientas contra otras negociaciones transnacionales que pretendían arrebatarle el mercado; pero es justo reconocer que, a pesar de todo, logro imponerse en Europa y establecer agencias permanentes en América. A la fuerza, desde luego. Si comparamos el artículo romano con el árabe, veremos que este último está más vistosamente envuelto con huríes, ríos de miel y leche, finas viandas y eterna borrachera. Responde a los gustos y preferencias de pueblos libidinosos y sibaritas, de temperamento ardiente.

En Asia, el producto indostano se popularizó, gracias al acierto de ofrecer el pago de dividendos en otra vida, pero aquí mismo en la Tierra, no en una utopía celeste vaga y misteriosa. El inconveniente es que, desgraciadamente, la vida en nuestro planeta no es siempre agradable, aunque se encarne en un maharajá; pero a cambio de ello, la clientela de las empresas indostanas se enfrasca en una competencia desesperada por quedarse con los premios mejores, como jauría hambrienta que se pelea por un flaco hueso. A los que pierden se les ofrece la alternativa de salirse del juego y no volver más a esta Tierra. Muchos optan por esta solución. Mientras más feas se ponen las cosas en el mundo, son más los que quieren irse y no volver. La Buda & Nirvana International Corp. garantiza a sus clientes que les puede enseñar dónde está la puerta. En cuatro mil años de estar operando, nadie ha regresado para reclamarle.

La empresa vaticana se ha cuidado de no exagerar sus promesas para no perder credibilidad. Aunque sus artistas publicitarios llenaron las paredes de sus casas comerciales con perspectivas celestes, pobladas de angelitos retozando entre las nubes, ahora la empresa se ha quedado prudentemente callada sobre la localización exacta del paraíso en que ofrece cumplir a sus clientes la promesa de una vida eterna de felicidad. Ya no puede sugerir que esa mansión celeste flota en la estratosfera, ni tampoco la puede situar en otro planeta o sistema solar. Niega que esté dentro de cada uno de nosotros y no se atreve a postular una cuarta o quinta dimensión; por el temor de que algún día las matemáticas lleguen hasta ahí. Simplemente calla, en espera de que los telescopios descubran una barrera infranqueable para entonces decir que el paraíso está detrás de ella y que la única agencia de pasajes, es el Vaticano.

No es fácil, en un mundo que cada día se desatonteja más, vender boletos de primera y turismo hacia un encantador fraccionamiento celestial situado en el "más allá"; sobre todo porque no conviene describirlo con demasiado detalle y correr el peligro de que se descubra el fraude. Ya estamos escarmentados de fraccionadores aviesos que nos muestran preciosas maquetas y perspectivas con sol, fuentes, casas que siempre parecen más grandes de lo que realmente serán y chicas en bikini con incitantes sonrisas. Cuando llegamos al lugar, resulta que es un pedregal abandonado, lejos de todo y lleno de bichos repugnantes. Por eso, la empresa vaticana deja a cada quien que se imagine su lotecito como quiera, al cabo no puede ir a cerciorarse por sí mismo. Nadie puede alegar que le tomaron el pelo, porque sencillamente esa persona ya estará muerta.

Pero, para que la demanda del producto no disminuya ante el embate erosivo de la razón y de la ciencia, para que siga aumentando la clientela del artículo intangible que se llama SALVACION EN LA OTRA VIDA, los aboneros del más allá tienen que recurrir a las más variadas estrategias. Como todas las transnacionales, el consorcio vaticano tiene metida la mano en muchas partes: en la banca internacional, los bienes raíces, la prensa y, sobre todo en los gobiernos. Lo hace simplemente para proteger sus propios intereses. Es obvio que si la vida en este planeta fuese agradable y feliz, desaparecería el anhelo de alcanzar una vida mejor en un paraíso hipotético.

Para que alguien deseara salvarse, necesita haber algo indeseable de qué salvarse. Mientras haya miseria, habrá quien aspire a la riqueza; mientras haya dolor, habrá quiénes busquen placer; mientras haya opresión y esclavitud, habrá quiénes pidan ser liberados; mientras haya injusticia, habrá quiénes clamen por justicia. Si se alcanzan todas estas cosas aquí en la Tierra , se habrá matado a la gallina de los huevos de oro. ¿Como hacer, pues, para perpetuar la ignorancia, la miseria, la desigualdad, la opresión y todas las demás desgracias de la humanidad sin descubrirse como enemigo de ella, sino simulando ser su salvador? He aquíel dilema que encaró, hace siglos, la empresa vaticana y cuya solución es el cimiento de su estrategia internacional. Se funda en tres principios,o pretendidas virtudes teologales: FE, ESPERANZA Y CARIDAD.

Son tres poderosas armas, pintadas de blanco y camufladas con tanto arte que a su enunciación todos ustedes vibraron de emoción mística y ahora sentirán profunda indignación ante lo que juzgarán como sacrilegio: la demostración de que esta trilogía es el atentado más perverso que jamás se ideó contra la humanidad. Porque con la FE sea nula a la razón y a la inteligencia; con la ESPERANZA se convierte al hombre en esclavo de la casualidad, incapaz de planear, prever y calcular el futuro científicamente y con la CARIDAD se destruye el equilibrio sinérgico y se perpetúa la humillación, la invalidez y la miseria. Las tácticas de los mercaderes de la inmortalidad son materia de la historia. Hablan de paz y, al mismo tiempo, instigan las guerras,
bendicen las armas, distribuyen amuletos entre los contendientes de ambos bandos y se sientan a esperar para ver quien gana y entonar "te déums" en su nombre. Hablan de igualdad y defienden los privilegios de clase en los regímenes aristocráticos de explotación. Hablan de iluminación y apagan las luces del conocimiento. Los mercachifles del santo disimulo inventaron la confesión y la absolución, como medio para invalidar el sentido de responsabilidad social. Donde quiera que van les acompaña la distorsión de los valores naturales, del sentido común, de la ética y de la confianza de los hombres en sí mismos, para substituirlos por escalas de valores sobrenaturales, antinaturales, arbitrarios y ficticios, suficientemente impactantes como para dejar a los individuos sumidos en la confusión y abatidos por un complejo de culpabilidad, inducido arteramente...¡ digan Uds !, nomás, ¿qué culpa tenemos de que Adán haya cohabitado con Eva?

No hay rincón de la vida privada de los hombres donde los vendedores ambulantes de exorcismos y fetiches no se metan. Una vez acorralado su ganado, le sacan el mayor provecho posible: explotan la inseguridad que en ellos han cultivado cuidadosamente y que hace crisis en cada una de las decisiones trascendentales de la vida y ante cada evento de consecuencias imprevisibles; el nacimiento, el matrimonio, muerte, iniciación de un nuevo negocio, la enfermedad. Todo se presta para cobrar sobornos en nombre del ente que ellos colocaron en el centro del Universo para interferir caprichosamente con las leyes cósmicas naturales.

En fin. Eso es el Vaticano y su gran negociación transnacional. Podemos esperar que, si no logran derrotar a la ciencia, diseñarán nuevas tácticas para seguir gozando del monopolio mundial de intangibles sobrenaturales. Ya se ostentan como caudillos de la izquierda santificada y paladines de los pueblos desarrapados del Tercer Mundo; pero no nos equivoquemos: su único propósito es conducir a los tres mundos hacia el otro mundo, mientras ellos, gracias a Dios, se quedan en éste, disfrutando las ganancias de la operación. "POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS,.....AMÉN

HISTORIAS DEL 8 DE MARZO



DIANA MILOSLAVICH TUPAC (Perú)
Centro Flora Tristán

Diversas historias en torno a  los orígenes del 8 de marzo aparecen cada año, algunas de ellas se han ido distorsionando con el tiempo. ¿Cuál  es  la verdadera historia de este origen?
    
  La historia del 8 de marzo forma parte de la historia de las mujeres en sus diversas vertientes de fines del siglo XIX y primeros años del siglo XX. Está unida a la historia del feminismo, a las sufragistas, que desde 1860, hicieron de la lucha por el derecho al voto, su reivindicación principal y a las mujeres del Partido Socialista Norteamericano por otro lado, ya que ellas llevan la propuesta  a la Internacional Socialista de Mujeres de un día internacional. Está unida al movimiento sindical textil femenino que venía luchando por mejores condiciones de trabajo desde comienzos de la revolución  industrial y a las  luchas de las mujeres obreras en la Rusia de la revolución de octubre.

ORIGENES

.A comienzos de siglo XX las feministas socialistas de Chicago organizaban actos en el Teatro Garrick. El 3 de mayo de 1908, se organiza un acto denominado "Día de la Mujer”,  presidido por destacadas mujeres socialistas como Corinne Brown y Gertrude Breslau-Hunt. Esta reunión  fue dedicada a la causa de  las obreras y a denunciar la opresión de  las mujeres. Para entonces, el Comité Nacional de  la Mujer del Partido Socialista Americano  recomendó a sus  secciones dedicar el último domingo de febrero a celebrar actos a favor del  sufragio femenino. Con esta celebración comienza la historia del día internacional de la mujer.

  El domingo 27 de febrero de 1910 se reunieron en el Carnegie Hall de Nueva York tres mil mujeres para celebrar el "Día de la Mujer". El acto fue convocado por las feministas que solicitaban apoyo en su campaña por el derecho al voto,  las obreras que encabezaron la famosa huelga de las camiseras asistieron de invitadas al evento la  celebración coincidió con el fin de la huelga. 
  Semanas después ocurre la tragedia de lo que fue el incendio industrial más trágico de  la ciudad, que se produce el 25 de marzo de 1911, en la fábrica de camisas Triangle en Nueva York, donde el fuego causa la muerte de 146 obreras textiles, inmigrantes de origen judío e italiano, había 2 niñas de 14 años, seis de 15 y en sumayoría entre 16 y 22  años. The National Womens Trade Union League fundada en 1903, se fortaleció y logró cambios en la legislación laboral, y desde entonces se convirtió en una fecha emblemática relacionada con el día internacional de la mujer 

   En el campo de la política partidaria, el partido socialista norteamericano  adoptó una actitud más abierta frente al movimiento sufragista, al igual que las direcciones sindicales. Al igual que el partido francés que adoptó el principio del sufragio desde 1879. Recordemos que en esos momentos  la causa del sufragio no era apoyada por sectores socialistas,  a pesar de que las sufragistas habían nacido y crecido en la lucha antiesclavista tanto en Norteamérica como en Inglaterra y les niegan la entrada a la Cumbre Mundial contra la Esclavitud  (1840) por ser mujeres.

  Las socialistas norteamericanas desestimaron el  acuerdo de la Primera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de Stuttgart de agosto de 1907, que prohibió la colaboración con las sufragistas. El Congreso Nacional del Partido Socialista de mayo del 1910 resolvió enviar sus delegadas al Congreso Internacional Socialista. A la reunión que se celebró en Copenhagen, asistieron  Lena Morrow Lewis y May Wodd Simons con la propuesta de transformar el Día de la Mujer, en el Día Internacional de la Mujer. 

  Antes del Congreso, se llevó a cabo la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de donde salió la propuesta de seguir el ejemplo de las socialistas norteamericanas y dedicar un día especial de las mujeres, cuyo fin principal fue promover el derecho al voto de las mujeres. Presidió esta Conferencia Clara Zetkin.
   La fecha no quedó establecida. En norteamerica se continuó  celebrando el último domingo de febrero hasta 1914. En Rusia se celebró el 17 de febrero de 1913 como Día Internacional de las Obreras.

  El 8 de marzo de 1917 se realiza una gran manifestación de mujeres en San Petersburgo, trabajadoras textiles del distrito de Vyborg que declararon  la  huelga por el pan, y quienes bajo el lema Pan,  abajo el Zar, se movilizaron cerca de 12.000 hacia el centro de la ciudad pidiendo también por el regreso de los combatientes de la guerra. Cuatro días más tarde se les otorgó el voto y meses después se da inicio a la revolución de octubre.

  La Historia de estas fechas está ligada directamente sin duda a Clara Zetkin 1852 -1933  socialista alemana fundadora de la II Internacional máxima figura del movimiento internación y Alejandra  Kollontai  1872- 1952.  En Perú hay que reivindicar a Flora Tristán (1803-1844) la autora de la Unión Obrera quien plantea que el grado de avance de una sociedad se mide por  la situación de  las mujeres y a María Jesús Alvarado (1878-1971) que en su histórico discurso el 28 de octubre de 1911 sobre el Feminismo Peruano  reclamando derechos civiles y políticos para que las mujeres intervengan en la vida nacional, es por su cercanía a las organizaciones obreras que termina exiliada por Leguía 

MITO O VERDAD

  Mito o verdad, ha quedado el testimonio de Mari Jo Buhle sobre las mujeres y el Partido Socialista de 1901  al  1914 sobre las celebraciones de comienzos de  siglo del Día de la Mujer, los escritos de la II Internacional, los de Alejandra  Kollontai, y la investigación exhaustiva de Rene Cote que revisó las fuentes de la época y ahora la documentación e investigaciones de la Universidad de Cornell sobre el incendio de la fábrica Triangle en Nueva York en 1911.

Sin duda el 8 de Marzo sigue siendo un día de lucha global para las mujeres porque si bien hay avances aún vivimos en condiciones de desigualdad y con falta de plenos derechos. Es también un momento para recordar que formamos parte de un proceso histórico de más de 100 años para lograr la igualdad.